La Paz - Mercado de brujas
Situado en el centro de La Paz, en la zona delimitada por las calles Sagarnaga y Santa Cruz, el mercado de brujas, para muchos, es un espectáculo que no hay que perderse.
En los coloridos puestos encontrarás una mezcla de piedras mágicas, fetos de llama, polvos misteriosos, multitud de plantas y hierbas medicinales, ranas y picos secos de tucán, y otros objetos para curar, calmar dolores, practicar ritos mágicos y entrar en contacto con los espíritus del mundo aymara... o para hacer ofrendas a la Pachamama (antes de construir una casa, debes hacer una ofrenda; antes de adquirir un auto, tienes que hacer una ofrenda; todo lo que necesitas, en este caso, es en el mercado de las brujas).
También te encuentras con los yatiris, esa gente con sombreros redondos y oscuros que caminan con bolsas llenas de hojas de coca, y que leen el futuro.
Jorge Cura
Despierta tanto la curiosidad como la intriga, este mercado de hechicería de Bolivia está marcado por muchas mezclas y contrastes.
Las crónicas de exploradores del siglo XIX revelan que el actual Mercado de las Brujas de La Paz ya era un importante centro de comercio y saberes ancestrales mucho antes del turismo.
Naturalistas como Alcide d'Orbigny describieron el barrio de El Rosario como un espacio de comercio indígena, donde mujeres vendían hierbas, raíces y amuletos, entendidos entonces como medicina práctica. Otros cronistas documentaron la llegada de los Kallawayas, quienes llevaban plantas y conocimientos espirituales, atrayendo a personas de todas las clases sociales.
Viajeros como Paul Marcoy destacaron el carácter místico del lugar, señalando el uso de amuletos y la hoja de coca con fines rituales, mientras que Charles Wiener registró la venta de objetos protectores como figuras de piedra para el ganado y las cosechas.
En conjunto, estas crónicas muestran que el mercado siempre fue un espacio clave de medicina, espiritualidad y tradición andina.
Fetos de llama ardiendo como ofrenda en el Mercado de las Brujas, junto con cerveza que parece formar parte de la ofrenda.
El mercado tiene más de 200 años de historia y se originó en el siglo XIX en el barrio de El Rosario, en un contexto donde la ciudad estaba dividida entre sectores españoles e indígenas por el río Choqueyapu. Inicialmente, fue un espacio de medicina tradicional liderado por las chifleras y enriquecido por los conocimientos de los Kallawayas.
El nombre “Mercado de las Brujas” surgió recién en el siglo XX con la llegada del turismo, aunque el lugar siempre fue reconocido localmente como un centro de saberes ancestrales. Hasta hoy, conserva prácticas como las ofrendas a la Pachamama, el uso de amuletos y la lectura de la hoja de coca, manteniendo viva una tradición con raíces en culturas como Tiwanaku.
En 2019, fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial, consolidándose como un espacio donde la historia, la espiritualidad y la identidad boliviana continúan vigentes.











