esa progenie de víboras del infierno, no solo inflaman las almas mediante sus obras diabólicas, sino que incendian cuerpos, casas, ciudades enteras; por lo cual, son combustible para el fuego eterno
HAN CREADO AL HOMBRE DE BARRO
de arcilla moldeable,.. Antes, del fuego ardiente habían creado a los Djinns
"Es mejor que me maten, porque cuando salga seguiré matando gente". Con esta frase de Onoprienko queda claro que no hay ningún tipo de esperanza de reinserción en un individuo de este tipo"
Anatoli Onoprienko nació un 25 de julio de1959 en Zhytomyr, Ucrania. Proveniente de una familia alcohólica y pobre, su infancia viene marcada por la muerte de su madre, que acaeció cuando él tenía 4 años. Una perdida a la que siguió la decisión adoptada por su padre y su hermano mayor de abandonarlo en un orfanato en el que se crió bajo una atmósfera muy hostil. Onoprienko nunca perdonaría a su padre por tal hecho. “Mi padre y mi hermano mayor debieron ocuparse de mi, porque ellos podían".
Cuando salió del orfanato se enroló en la Marina Soviética, con la que viajó a lo largo del mundo. Uno de esos viajes le llevo a Río de Janeiro, donde quedaría cautivado por el Cristo de Corcovado. Tanto fue así que cada una de sus acciones criminales estarían marcadas por una cruz en macabro homenaje a esta figura.
Después, se convertiría en bombero en la ciudad de Dneprorudnoye. Su ficha laboral le describía como un hombre “duro, pero justo”. Más tarde, Onoprienko emigró para trabajar de obrero durante un tiempo, si bien reconoció que durante aquella época sus principales fuentes de ingreso emanaban de los robos y los asaltos.
Su etapa criminal daría el pistoletazo de salida en 1989, cuando él y su cómplice, Sergei Rogozin, robarían y matarían a nueve personas.
Con la policía tras su pista por aquellos asesinatos, Onoprienko optó por poner tierra de por medio. Abandonó el país ilegalmente para recorrer Austria, Francia, Grecia, Dinamarca y Alemania, país este último en el que permanecería seis meses arrestado por robo y más tarde expulsado. En el resto de los países en los que estuvo también engordó sus antecedentes criminales.
A finales de 1995, Onoprienko regresaría a Ucrania. Y ya en la Nochebuena de ese mismo año, se produciría el ataque a la familia Zaichenko. El padre, la madre y sus dos hijos fueron asesinados y su casa incendiada, con el fin de no dejar huellas. La masacre que cometió sobre esta familia la valoró Anatoli en un par de alianzas de oro, un crucifijo del mismo material y dos pares de pendientes.
Tan solo seis días mas tarde, la escena se repetiría con otra familia de cuatro miembros. Las víctimas se iban sucediendo en las regiones de Odesa, Lvov y Dniepropetrovs. Un reguero de asesinatos y un mismo modus operandi: casas aisladas en las que mataba a los hombres primero con un arma de fuego y a las mujeres y los niños con un cuchillo, un hacha o un martillo. Siempre sin dejar vivo ninguno de los habitantes del domicilio. Después, más macabro aún, cortaba los dedos de las víctimas para sustraerles sus anillos. Y para rematar, en algunos casos incendiaba las casas.
La personalidad de este psicópata quedaba reflejada en un detalle. Guardaba como recuerdo la ropa interior usada por sus víctimas. Las conservaba como reliquia e incluso en alguna ocasión sirvieron de regalo para su novia.
En aquellos meses, la región de Zhitomir viviría aterrorizada por una serie de 43 asesinatos en cuestión de seis meses. Y Onoprienko comenzaría a ser conocido como "La bestia de Zhitomir", "El exterminador", "Terminator", "El diablo en persona” o "El señor O".
En marzo de 1996, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) detendría a Yury Mozola, un joven de 26 años, como sospechoso de los asesinatos. Yury fue torturado durante seis días, mediante fuego y cargas eléctricas. El joven se negaba a confesar los hechos, hasta que su cuerpo dijo basta y murió en medio de una tortura. Siete responsables de la muerte de Mozola fueron encarcelados por este hecho.
Yury Mozola fue acusado por los crímenes injustamente y asesinado a la vez por la misma justicia
Finalmente, Anatoli Onoprienko sería capturado gracias a un primo suyo con el que vivía. El primo encontró las armas de Onoprienko en la casa y al preguntarle por las mismas, Anatoli le contestó que se metiese en sus asuntos o de lo contrario, tanto el como su familia, lo podrían lamentar la próxima primavera.
Ante tal hecho, el primo llamó a la policía, quienes a través de las características de una de las armas descritas, llegaron a la conclusión que Onoprienko era "La bestia de Zhitomir".
La policía acabó entrando en el domicilio y Onoprienko accedió a ir con ellos, si bien antes pidió que le dejasen coger un abrigo. En ese momento, se revolvió e intento coger un arma del armario. Una desesperada maniobra que no le surtió efecto. Cuando le apresaron, Onoprienko expreso: "Me podrán sujetar, pero todo el daño ya esta hecho y si por mí dependiera ninguno de vosotros viviría, así que sujetadme bien".
El juicio daría inicio el 23 de noviembre de 1998. Después del mismo, Onoprienko sería acusado de cometer 52 asesinatos. A su salida de los juzgados, con esa pena a cuestas, un numeroso público enfurecido pidió su cabeza ante la calma mostrada por el infame asesino.
Antes de la apertura del juicio, el propio Onoprienko hizo llegar a la prensa una declaración suya en la que advertía que no se arrepentía de ninguno de los crímenes que había cometido y reconocía haber asesinado a 42 adultos y 10 niños, nueve de ellos con anterioridad a los investigados durante el caso y que aseguraba haber cometido acompañado por Sergei Rogozin.
Onoprienko declararía además que mataba para eliminar a todos los testigos de mis robos. “Soy una persona única, hice cosas que nadie ha hecho. Son acontecimientos únicos. Era muy sencillo, los veía de la misma forma que una bestia contempla a los corderos. Ninguna de mis víctimas se opuso, armado o no, hombre o mujer, ninguno de ellos se atrevió a forcejear siquiera”, defendía. Una horrible filosofía que continuaba con reflexiones como: “Un soldado que mata durante la guerra no ve a quien golpea” O como “un ser humano no significa nada. He visto sólo gente débil y comparo a los humanos con granos de arena, hay tantos que no significan nada”.
Los peritos lo calificaron como perfectamente cuerdo y alertaron de que podía asumir perfectamente las consecuencias de sus atrocidades. El mismo Anatoli se autodefinía como un “ladrón que mataba para eliminar a todos los testigos de mis robos".
Anatoli Onoprienko siguió los pasos del legendario Andrei Chikatilo. Ambos mataron al mismo número de víctimas, pero son muy diferentes. Chikatilo, ejecutado en 1994, era un maniaco sexual. Sólo mataba mujeres y niños, cuyos cuerpos violaba y mutilaba. A veces se comía las vísceras. Nada de esto aparece en el expediente de Onoprienko, un ladrón que mataba para robar, con inusitada brutalidad y ligereza, pero sin las escenas del maniaco sexual. Onoprienko supera a Chikatilo por el corto periodo en que realizó su matanza: seis meses frente a doce años.
Las autoridades le describen como el asesino más terrible de la historia en Ucrania y de la antigua Unión Soviética, mientras que las familias de las numerosas víctimas lo califican de "animal", "ser monstruoso" y "bestia demoníaca".
Anatoli Onoprienko fue condenado a cadena perpetua ya que en las fechas del juicio, Ucrania firmó un acuerdo con la Comunidad Europea por el que se prohibía la pena de muerte. Cabe la posibilidad de que una revisión de su caso reduzca esa cadena perpetua a la que fue castigado. Si bien el mismo Onoprienko declaró en su momento su oposición a acudir a las audiencias para la reducción de sus condenas, sosteniendo que debía ser ejecutado: “Si estoy libre de nuevo, comenzaré a matar otra vez. Pero en esta ocasión será peor, diez veces peor. Si no me matan, escaparé de esta prisión y la primera cosa que haré será buscar a alguien y colgarlo de un árbol de los testículos”.
Fue uno de los galanes de la Época de Oro del cine mexicano, pero un terrible accidente aéreo acabó con su vida. Los restos de Pedro Infante no pudieron ser vistos por el público. Había quedado desfigurado.
La tragedia que arrebató a la gente a su ídolo ocurrió el 15 de abril de 1957. En la cúspide de su carrera, Infante abordó en el aeropuerto de Mérida Yucatán, México un avión carguero.
Víctor Manuel Vidal Lorca era el piloto. El actor viajaba como copiloto y Marciano Bautista era el mecánico.
Infante, un aficionado de la aviación con casi tres mil horas de vuelo, ya había tenido dos accidentes. Uno en Guasave Sinaloa, cuando chocó contra un campo de maíz. Ese incidente le dejó una cicatriz en la barbilla.
El otro aviso llegó en Michoacán, cuando su nave se desplomó y a raíz del suceso le tuvieron que colocar una placa de titanio en el cráneo.
La pasión de Infante por los aviones no terminó ahí. El 15 de abril de 1957 subió a un Consolidated B-24 Liberator, matrícula XA KUN.
Apenas habían pasado unos minutos del despegue (entre las 7:30 y las 8 horas). La nave había alcanzado ya los 20 metros de altura cuando se desplomó en el patio de una casa en Mérida. Una mujer que lavaba ropa y su hijo fueron otras víctimas de la tragedia.
Fue solo el inicio de una larga jornada de dolor para los seguidores de Infante. En su sepelio hubo desmayos, golpes, crisis nerviosas. Varias ambulancias tuvieron que ser enviadas al Panteón Jardín, donde miles se reunieron para despedir a su ídolo.
Era el hombre que conmovió con su interpretación de "Pepe el Toro" en Nosotros los Pobres, el mismo que hizo reír en Dos Tipos de Cuidado, los 3;huastecos, dicen que soy mujeriego o A Toda Máquina. El actor que interpretó al indio Tizoc, enamorado de la icónica María Félix.
El mismo Pedro Infante nacido en Sinaloa el 18 de noviembre de 1917, que ya desde joven mostró su talento para la música y que veía al cine como algo de respeto.
"Yo nunca me veré en películas. Eso queda para los bonitos, para los elegantes y ricos, para los guapos y famosos, no para mí, que soy un pobre diablo, un cancionerito, para mí eso del cine es como un cuento de hadas, como visitar el país de las maravillas o el mismo cielo", decía Infante según recordó su amigo Carlos Franco Sodja en una entrevista de los años 50.
La vida no fue como él la imaginaba. Infante tocó el cielo en el cine, filmó más de 60 películas en casi dos décadas y se convirtió en una leyenda que aún hoy, a más de 60 años de su muerte, sigue siendo recordada.
Dr. Florian
Pina Pellicer la actriz que se suicidó por soledad
Era una de las más notables actrices de su generación; bella, talentosa, admirada en México y Hollywood, pero nada pudo evitar que buscara el fin por su propia mano.
Son pocas las mexicanas que han pasado por el mundo del cine con una filmografía tan corta y dejado una huella tan honda como es el caso de Pina Pellicer. Solo trabajó en un puñado de cintas, unas cuantas intervenciones en televisión, y mucho teatro... sin embargo, su legado es una leyenda triste y memorable.
Nacida Josefina Yolanda Pellicer López de Llergo en la Ciudad de México, el 3 de abril de 1934, era parte de una dinastía dedicada a las artes: su tío paterno era el gran poeta Carlos Pellicer, y su hermana Pilar, destacada actriz y símbolo sexual de una era. De una sensibilidad exacerbada, con apenas 30 años, Pina dio la espalda a un mundo cuyas mecánicas jamás logró entender, y dejó abiertas dolorosas interrogantes con la decisión de poner fin a su existencia por su propia mano durante la noche del 4 de diciembre de 1964.
En una de las páginas de su diario, la actriz dejó un críptico mensaje, que no estaba fechado: " Seres como yo deberían tener la libertad de morir en el momento en que la tristeza empezara a invadirlos porque, los seres como yo, somos seres débiles, incapaces de decirle no a la tristeza, no a la vida, nos dejamos llevar, nos dejamos morir por la tristeza". Y es esa aura de pesar, que la rodeó en las últimas semanas de su vida, lo que muchos recuerdan de ella.
Una actriz extraordinaria
Más allá de la marca que dejó su repentino e inexplicable deceso, Pina era una extraordinaria actriz, que tan solo en cinco años de intensa carrera, cuando era apenas una veinteañera, protagonizó la única cinta dirigida y actuada por el legendario Marlon Brando (' One-Eyed Jacks', que ganó varios premios en el Festival de San Sebastián en 1961, incluido mejor actuación femenina); fue admirada y requerida por Alfred Hitchcock (apareció en uno de los mejores capítulos de su serie 'La hora de Alfred Hitchcock'), y que, en México, actuó en dos cintas fundamentales del cine nacional: ' Macario' (1960), cinta nominada al Oscar de la Academia a Mejor Película de Lengua Extranjera y el clásico moderno ' Días de otoño' (1962), ambos filmes dirigidos por el enorme Roberto Gavaldón
Marlon Brandon y Pina Pellicer en One-Eyed Jacks
Pina Pellicer en Macario
Tan solo en siete películas intervino Pina Pellicer en su corta y fructífera carrera cinematográfica, pero el empeño y dedicación a ese oficio, dejó huella en su patria y en el extranjero. Con su mezcla de la belleza tórrida de las mujeres del sureste de la República Mexicana y la sofisticación intelectualizada al estilo de Audrey Hepburn, pensaba que era " preferible participar en una película excepcional que en veinte filmes mediocres" y así lo dijo en más de una ocasión.
Por su propia mano.
La última carta que Pina envió en su vida, fue para su íntimo amigo, el entonces actor y despues productor Salomón Laiter, a quien le envió un sobre el 4 de diciembre de 1964. En una hoja azul, perfumada con Arpège (que era su fragancia favorita) redactó sus últimas líneas:
4 Dic. 1964, México.
Querido Chalo: Sé que entenderás perfectamente mi cansancio; ya no tengo fuerzas… Tal vez nunca hubiera llegado a la desilusión total; creo en los seres humanos, creo sobre todo en los que me quieren y siento defraudarlos, pero no puedo más.
Pina.
Salomón recibió la carta el 9 de diciembre; inmediatamente después de darle lectura, pensó que algo malo ocurría. Llamó a Pina y al no obtener respuesta, salió a todas prisa de su departamento, ubicado en la colonia Anzures, rumbo al de Pina, en el 131 de la calle Pachuca, de la colonia Condesa. Ahí acordó encontrarse con Lonka Bécker, la representante y apoderada de Pina, que lo esperaba en la entrada del edificio, muy angustiada.
Las sospechas de Salomón se confirmaron cuando tras de llamar varias veces a la puerta del número 1, en la planta baja, nadie le abrió. No creía que Pina se hubiera ausentado; en ese momento el joven actor imaginó lo que había sucedido, según dijo después. Habló con la portera del edificio, María Cruz González, para saber si su amiga había salido de casa. La respuesta de la mujer le heló la sangre a Lonka y Salomón; desde hacía seis días no veía a la actriz.
Angustiados al saber esto, los amigos de Pina decidieron que la circunstancia obligaba a forzar las cerraduras; lo hicieron y minutos después, descubrieron el cadáver de su amiga en su habitación, En su departamento todo estaba en orden. Un retrato al óleo presidía la sala de estar; en la mirada penetrante quedaba captada su incurable melancolía. En la cama, colocada junto a una amplia ventana, Pina Pellicer parecía estar dormida, vestida con un pijama blanco de dos piezas, como una niña.
El silencio fue roto por el herido grito de dolor de Lonka Bécker, que desde el marco de la puerta de la recámara, lloraba, mientras que Salomón permanecía de pie junto al lecho de Pina; volvió a verla, sin atreverse a tocarla. Cabizbajo, con los ojos arrasados de lágrimas y caminando lentamente salió para llamar por teléfono a la policía.
Viaje sin retorno
En el diario 'La Prensa', con fecha del 11 de diciembre, se informaba que un médico legista dictaminó que Pina había fallecido hacía varios días. En la habitación de Pina la policía encontró tres frascos vacíos; dos de Valium y otro con cápsulas de Nembutal, un poderoso barbitúrico que ya ha sido retirado del mercado . Se supone que la actriz ingirió todas las pastillas que había en dichos frascos. La noticia en los diarios fue comparada con la del suicidio, 11 años antes -en 1955-, de la legendaria y bella Miroslava Stern.
Pina fue sepultada el viernes 11 de diciembre de 1964. Aquellos que la conocieron íntimamente, quienes tuvieron la oportunidad de descifrar en mínima parte su enigmática mirada y de penetrar en su rostro, dejaban entrever su desconcierto y tristeza. Junto con Pilar, estuvieron sus otras hermanas, Ana y Taide, estremecidas por la pérdida. También estuvo su tío Carlos, el célebre poeta, que recién había recibido el Premio Nacional de Literatura y Lingüística.
tutorialesgerberin
El fatal suicidio de Pedro Armendáriz
Un 18 de junio de 1963 el actor Pedro Armendáriz se suicidó en el área de oncología de un hospital en Los Ángeles, California. Le habían diagnosticado cáncer durante el rodaje de Desde Rusia con amor (From Russia with Love, 1963), pues se había convertido en el primer mexicano en participar en una película de James Bond.
Armendáriz, que era aficionado a las armas de fuego, había metido una pistola de contrabando en el hospital, tras la visita de su esposa e hijos, sacó el arma escondida y se disparó directo al corazón, tenía 51 años. Se había perdido una figura importante del Cine de Oro de México.
La carrera del histrión comenzó en 1935, cuando él tenía 22 primaveras y grabó ‘María Elena’; tal fue su éxito que a partir de ese momento acumuló más de 100 películas.
El famoso actuó con grandes como Dolores del Río, María Félix y Emilio ‘El Indio’ Fernández; además, fue galardonado con 2 Premios Ariel y formó parte de una de las películas de James Bond junto al legendario Sean Connery.
En los años 60 fue diagnosticado con cáncer y, aunque se sometió a tratamiento, desarrolló metástasis y en 1963 su médico le informó que le queda menos de un año de vida.
Al escuchar esas terribles palabras el artista decidió quitarse la vida al darse un disparo en el corazón. Sólo con el paso del tiempo se supo que él no fue el único en desarrollar la enfermedad, sino que el elenco de una ‘película maldita’ corrió con su misma suerte.
Pedro Armendáriz y 150 personas más habrían sido víctimas de una ‘película maldita’
En 1956, cuando ya estaba consolidado su nombre en el medio del entretenimiento, Pedro Armendáriz aceptó participar en el proyecto ‘El conquistador de Mongolia’.
Luego de eso la tragedia llamó a su puerta, pero no fue el único: se estima que hasta 150 personas que participaron en el filme, entre actores y staff, habrían muerto afectados por algún tipo de cáncer.
El mexicano no murió propiamente del padecimiento, pues al escuchar su fatal destino decidió dispararse en el corazón con una de sus armas de colección (y mientras estaba internado en un hospital de California).
“ME DIJO: ‘VE A TRAERME UN SÁNDWICH’ Y LE DIJE QUE SÍ. CUANDO REGRESÉ LO ENCONTRÉ MUERTO. EN EL MERO CORAZÓN LO HIZO”, EXPLICÓ SU VIUDA, DOÑA CARMELITA PARDO, AL RECORDAR EL TRISTE MOMENTO.
La razón por la que ‘El conquistador de Mongolia’ se consideró una ‘película maldita’ fue el número de muertes que acarreó. Hasta 1981 se dio una explicación al respecto.
En ese entonces, la revista People publicó un artículo en donde los hijos de John Wayne, quien también estuvo en la cinta, sospechaban que su padre había estado en contacto con una fuerte radiación.
Y es que el rodaje del filme referido ocurrió en una peligrosa zona del desierto de Utah, donde el gobierno del país vecino había realizado pruebas nucleares con anterioridad.
COMO LA GUERRA FRÍA RECIÉN HABÍA ACABADO, TUVIERON QUE ENCONTRAR UN LUGAR QUE SE ASEMEJARA A LO QUE REQUERÍA LA HISTORIA. EL DIRECTOR ELIGIÓ EL DESIERTO DE UTAH, MUY CERCA DE LA LOCALIDAD DE ST. GEORGE Y A 200 KILÓMETROS DE YUCCA FLAT, EL EMPLAZAMIENTO DE PRUEBAS DE NEVADA DONDE HABÍAN ESTALLADO 11 BOMBAS ATÓMICAS”, SE REFIRIÓ EN LA CUENTA DE YOUTUBE ‘LÍNEA DEL TIEMPO’.
Pedro Armendáriz y John Wayne
La investigación publicada en People refería que, para inicios de los años 80, de las 220 personas que participaron en la cinta ‘El conquistador de Mongolia’, 91 tenían algún tipo de cáncer y 46 habían fallecido por la misma razón.
Fue así como la vida de Pedro Armendáriz, enorme figura de la época del Cine de Oro mexicano, culminó en medio de la tragedia y tras haber participado en una ‘película maldita’ que se rodó en el momento equivocado.
Fenómenos electrónicos de voz, o EVP, son eventos sónicos extraños y misteriosos, aparentemente paranormales de origen desconocido, que a veces se pueden escuchar (y capturar en grabaciones) en varios tipos de aparatos electrónicos, y que los escépticos generalmente descartan como formas simples de interferencia de radio. Algunas personas creen que las voces tienen un origen satánico o demoníaco, otras postulan que son intentos extraterrestres de comunicación, o que pueden ser, de hecho, "proyecciones" del investigador.
Las voces toman diversas formas; pueden parecer que hablan en lenguas (políglotas), cantan o hacen anuncios de servicio público. Interrumpen las transmisiones de radio estándar y aparentemente pueden llamar por su nombre y hablar directamente con los investigadores (y lo más probable es que intenten comunicarse con personas demasiado ocupadas para notar que la voz de la rareza se dirige a ellos). Pueden hacerse escuchar por teléfono, durante transmisiones de televisión y como interferencia anómala en grabaciones de cinta. Algunos de ellos parecen disfrutar entablando diálogos, respondiendo preguntas o proporcionando voluntariamente información personal secreta o muy específica, sin duda como una indicación de su mayor perspicacia.
BreakMan
En 1979, él (George Meek) y su colega Bill O'Neil desarrollaron el dispositivo Spiricom, un conjunto de 13 generadores de tonos que abarcan el rango de la voz masculina adulta. O'Neil tenía un don psíquico y colaboró con sus amigos espirituales mientras desarrollaba el gran aparato parecido a una radio, que emitía un zumbido zumbante que llenaba la habitación. Cuando O'Neil hablaba en su presencia, se podía escuchar su voz envuelta en los zumbidos de la máquina Spiricom. Trabajó en la máquina durante meses y luego sucedió algo asombroso. Otra voz también comenzó a verse envuelta en los sonidos de la radio: una voz que pertenecía a alguien que estaba presente en la habitación, pero que era invisible. La voz de un espíritu.
William Bill O´Neil
Bill O'Neil y el dispositivo Spiricom
SPIRICOM
Aparato inventado como sistema de comunicación con los muertos. Este desarrollo particular de un fenómeno de voz electrónica (EVP) implica un sistema de modulación de frecuencia que utiliza tonos de audio suplementarios. En contraste con el sistema de voces EVP o Raudive reclamado anteriormente, que obtenía señales de voz muy débiles, generalmente de unas pocas palabras pronunciadas a velocidades superiores a las normales, Meek y sus asociados afirmaron haber recibido muchas horas de conversación sostenida a velocidad normal del estadounidense y científico George Jeffries Mueller, quien había muerto de un ataque al corazón 14 años antes.
diagrama del dispositivo Spiricom
El primer anuncio de SPIRICOM se realizó el 6 de abril de 1982, luego de 11 años de investigación y desarrollo. El sistema no era del todo mecánico, ya que, al igual que otros dispositivos electrónicos como la caja negra, requería de las energías psíquicas de un operador.
En un comunicado publicado en la revista New Realities, Meek describe su sistema SPIRICOM Mark IV como compuesto por tres componentes: un transceptor que opera en el rango de 30-130 Mhz; una combinación especial de 13 frecuencias de audio de 21 a 701 cps; y la entrada de energía de un operador que tenía ciertas habilidades altamente psíquicas, involucrando energía aparentemente fuera del conocimiento actual del sistema electromagnético, llamado tentativamente "bioplásmico".
Bill O'Neil y su espíritu amigo, el Dr. George Jeffries Mueller, tuvieron más de 20 horas de diálogo a través del dispositivo Spiricom que los dos desarrollaron juntos entre 1979 y 1982. Estos son extractos de esos diálogos.
Bill O'Neil: No entiendo.
Doc Mueller: El preamplificador, el preamplificador.
Bill O'Neil: Ah, el preamplificador.
Doc Mueller: Sí, creo que, eh...
Doc Mueller: Creo que el problema es un desajuste de impedancia en ese tercer transistor.
Bill O'Neil: Tercer transistor.
Doc Mueller: Sí, el que sigue a la entrada.
Bill O'Neil: No entiendo.
Doc Mueller: El preamplificador, el preamplificador.
Bill O'Neil: Ah, el preamplificador.
Doc Mueller: Sí, creo que podemos corregir eso introduciendo una resistencia de 150 ohmios y 100 medio vatio en paralelo con un condensador cerámico de 0,0047 microfaradios. Creo que podemos superar ese desajuste de impedancia.
Bill O'Neil: Vaya, tendré que conseguir el esquema...
Doc Mueller: William, creo que eso es mucho mejor. Justo ahí, Guillermo. Ahora, William, ¿lo entendiste? Williammmmmmm?
Bill O'Neil: Sí señor, entiendo Doctor.
Doc Mueller: Muy bien, le pediré que cuente del uno al diez. Uno dos tres CUATRO CINCO SEIS SIETE OCHO NUEVE DIEZ. Un momento, Guillermo.
Bill O'Neil: Está bien.
Doc Mueller: Muy bien, entonces. María tenía un corderito, su vellón era blanco como la nieve. Y dondequiera que María iba, el cordero se iba. Goooooo. Tómalo para mí, William. (silencio) ¿Guillermo?
Bill O'Neil: ¿Sí, señor?
Doc Mueller: Reproduzca eso para mí.
Bill O'Neil: Muy bien, doctor. Lo siento, estaba encendiendo un cigarrillo.
Doc Mueller: ¡Oh, esos cigarrillos otra vez!
Bill O'Neil: Un momento, doctor. Sí, sé que estás aquí, pero tengo que... Voy a bajar el volumen de estas otras frecuencias.
Doc Mueller: Muy bien, William.
Bill O'Neil: Quiero reducirlos a un nivel que no, eh...
Doc Mueller: No estoy seguro, William, pero... no me siento muy cómodo con esa frecuencia.
Bill O'Neil: ¿Qué es eso, doctor?
Doc Mueller: Dije que no me siento muy cómodo con esa frecuencia.
Bill O'Neil: Bueno, ya veremos. Quizá podamos cambiarlo más adelante, doctor.
Doctor Mueller: Muy bien. Ah, sí, Guillermo…
Bill O'Neil: ¿Sí?
Doc Mueller: Creo que tenemos... un problema con... el Spiricom en el que estamos trabajando.
Bill O'Neil: ¿Qué es eso otra vez?
Doc Mueller: El televisor con la pantalla de metal. No puse eso en la entrada magnética del generador de señales junto con la entrada... de la cámara al sistema de televisión. ¿Entiendes, Guillermo?
Bill O'Neil: Sí, creo que eso es todo.
Doc Mueller: Oh, por cierto, William, ¿obtuviste ese cristal multifacético?
Bill O'Neil: No, no lo hice, doctor. Conseguí ese cristal de cinco facetas de Edmund's.
Doc Mueller: Edmunds... ¿Edmunds? ¿Quién es Edmunds?
Bill O'Neil: Edmund's es una empresa. Científico de Edmund.
Doc Mueller: Oh, entiendo. ¿Cuáles fueron los resultados?
Bill O'Neil: Bueno, lo inserté en la lente de la cámara, pero todo lo que obtuve fue un montón de colores locos de luz, pero no obtuve ninguna imagen.
Doc Mueller: Oh, ya veo. Bueno, muy bien. Bueno, creo que si seguimos este otro procedimiento, William, y no estoy absolutamente seguro, pero tengo la sensación de que esto ayudará a aclarar la imagen para que podamos discernir las características del sujeto. Tenemos la forma, tenemos la cara, tenemos la... sabemos... forma humana, sin embargo, debemos ser capaces de discernir los rasgos faciales, para que podamos identificar al sujeto. (Luego, hablando con otra entidad invisible...) Aún no lo sé... (Luego, de vuelta a Bill...) Un momento, William (De vuelta a la otra entidad...) ¿Qué es eso?
Bill O'Neil: ¿Qué es eso, doctor?
Doc Mueller: No, no, William, no soy... Alguien te está hablando, William. ¿Conoces a Natanael? Hay un tipo aquí, William. Dice que su nombre es Nathaniel. Dice que te conoce y tú lo conoces.
Bill O'Neil: ¿Nataniel? No conozco a nadie con el nombre de Nathaniel.
Doc Mueller: Dice que te conoce...
Bill O'Neil: No recuerdo haber conocido a nadie...
Bill O'Neil: Sí, acabo de encender la grabadora, doctor.
Doc Mueller: Muy bien, William.
Bill O'Neil: (un poco enojado) Dijiste que me apurara y lo hice. Eso ha sido hace exactamente una semana.
Doc Mueller: Jo, jo.
Bill O'Neil: Sí, jo jo tú mismo. El frío nos ha dejado, temporalmente al menos. Está lloviendo. Es agradable y cálido. Por supuesto, nunca se sabe qué esperar. Voy a tratar de poner en un pequeño jardín este año.
Doc Mueller: Oh, maravilloso. (pausa) Mándame un par de zanahorias.
Bill O'Neil: ¿Qué es eso otra vez?
Doc Mueller: Un par de zanahorias.
Bill O'Neil: ¡Oh, zanahorias!
Doc Mueller: Sí, William, y una bonita cabeza de lechuga.
Bill O'Neil: Una linda cabeza de lechuga. No voy a sembrar acres, Doctor. ¿Qué es eso? Creo que estabas hablando al mismo tiempo que yo.
Doc Mueller: Bueno, tal vez. Dije que si alguien comía repollo, me gusta el repollo frito. Oh, me encanta el repollo frito.
Bill O'Neil: repollo frito. Bueno, me gusta el chucrut.
Doc Mueller: Bueno, ¿sabe que el chucrut puede hacer...?
Bill O'Neil: Sí, lo hago. Sabe, doctor, nunca pensé que vería el día en que podría, eh, hablar con alguien como usted en la forma en que lo estamos haciendo, y si hace diez años alguien me hubiera dicho que esto era posible, le recomendaría que ser enviado a la 'granja divertida'.
Doc Mueller: Bueno, quizás tenga razón.
Transcomunicación Instrumental (TCI)
Vidicom
El Vidicom consistía de un televisor especialmente adaptado, encendido pero no adherido a una antena, con una video cámara enfrente, para capturar imágenes que aparecían en la pantalla. Una de las primeras imágenes que el recibió fue una imagen velada y efímera de una figura humana...
Ejemplos visuales:
Cara en Sonido Ejemplo 1
Cara en Sonido Ejemplo 2
- La tecnología del siglo XX sacó a la luz una nueva forma de contacto con el difunto: la de la Transcomunicación Instrumental (TIC). Este método se centró en el uso de equipos electrónicos para capturar evidencia de espíritus en forma de fotografías o grabaciones de voces incorpóreas inaudibles para el oído humano, conocido como fenómeno de voz electrónico (EVP). Estos medios tecnológicos están en gran parte en práctica hoy en día por investigadores paranormales, espiritistas y parapsicólogos.
- En la década de 1940, un fotógrafo estadounidense llamado Attila von Szalay comenzó a experimentar con la captura de voces incorpóreas en un disco de 78 rpm. Sus intentos no tuvieron éxito hasta 1956, después de asociarse con el psicólogo Raymond Bayless y cambiar a un aparato hecho a medida que usaba una grabadora de cinta de carrete a carrete. La pareja publicó sus hallazgos en el Journal of the American Society for Psychical Research. Bayless publicó varios artículos más y fue coautor del libro Phone Calls from the Dead.
- A fines de la década de 1950, el productor de cine sueco Friedrich Jurgenson capturó inesperadamente varias voces mientras grababa cantos de pájaros. Él creía que eran las voces de su padre y esposa fallecidos y pasó a capturar más grabaciones de voz. Después de varios años de investigación de EVP, Jurgenson publicó sus hallazgos en su libro Roesterna Fraen Rymden (Voces del Universo).
- El parapsicólogo letón Konstantin Raudive quedó tan cautivado por el trabajo de Jurgenon que los dos organizaron una reunión en 1965 e hicieron varias grabaciones juntos. Raudive hizo unas 100.000 grabaciones durante el resto de su vida y publicó sus hallazgos en su libro Breakthrough: An Amazing Experiment in Electronic Communication with the Dead.
- 1980 vio la invención llamada Spiricom, por George Meek y Bill O'Neil. El Spiricom era una gran computadora con 13 generadores de tonos que abarcaban la frecuencia de una voz masculina adulta. O'Neil afirmó que su dispositivo permitía conversaciones bidireccionales con el difunto.
- En 2002, Frank Sumption creó un dispositivo que generaba ruido blanco y barría las frecuencias AM, para que los espíritus pudieran comunicarse a través de las voces de la radio mientras circulaba por la banda. Conocido como "Frank's Box" o "Ghost Box", el dispositivo permitiría al usuario comunicarse con los espíritus en tiempo real, en lugar de tener que detenerse y escuchar una grabación. Ahora hay varios dispositivos que emulan este diseño.
El canal GoldRush Paranormal Utiliza Transcomunicación Instrumental (TCI) para comunicarse con lo que cree que son espíritus.
GoldRush Paranormal
"La física se extiende más allá de lo que es científicamente conocido ahora. El futuro demostrará que lo que ahora llamamos oculto o sobrenatural está basado en una ciencia todavía no desarrollada, pero cuyos primeros pasos están siendo dados mientras hablamos.”